Ana Torroja y el duro momento que vivió con su hija ¡Qué pena!

La cantante dio a conocer un asunto que identifica a muchas madres, por lo que en Mamás Bellas te ayudamos a cómo abordar estos temas. 

Un duro episodio fue el que vivió Ana Torroja hace aproximadamente un año. Y es que la cantante tuvo que separarse de su hija, en ese entonces de 11 años, cuando llegó a Chile a trabajar en el extinto programa de Canal 13 “The Voice”.

Por lo que no todo ha sido color de rosa para la artista, ya que tuvo que dejar a su pequeña hija de 11 años, Jara, fruto de su matrimonio con el ingeniero en sonido, Rafael Duque. Si bien estaba contenta en Chile, señaló a LUN en ese tiempo que “extraña mucho a su hija” y que se comunican mediante whatsApp o Skipe.

Ana se convirtió en madre a los 45 años y aquella vez habló sobre la maternidad con el medio “El País”, señalando que “la naturaleza está por encima de la edad, conmigo se ha portado bien. Tenía tanta ilusión que no pensé en los riesgos, aunque hice la prueba de la amniocentesis para descartar malformaciones”.

Si bien es muy duro dejar a un hijo, muchas madres viven la misma realidad que Ana, por lo que en Mamás Minas conversamos con la psicóloga de la Universidad Central, Carolina Pezoa, quien nos señaló las consecuencias que tienen en los niños los viajes de trabajo de sus padres. “Sin duda que la primera respuesta radica en la debida planificación del viaje, cuando nos referimos al viaje de la madre, se deben tener en cuenta los siguientes aspectos para dimensionar las consecuencias”, señaló.

¡Conócelos!

Un viaje planificado tiene menos impacto que uno de improviso ya que nos permite:

⦁ Tener redes adecuadas para el cuidado de los hijos y haber dimensionado la efectividad de esas redes (quién va a estar a cargo del niño, quién supervisará actividades, entre otros)

⦁ Tener un contacto expedito: dar a conocer dónde y cómo se puede ubicar a la madre

⦁ Los niños al conocer con anticipación los espacios en que no contarán físicamente con su madre, sienten un impacto emocional menor.

⦁ La edad del niño también influye y el tipo de apego que tiene con su figura materna.

Las consecuencias negativas radican en:

⦁ Caer en estilos de crianza muy distintos a los acostumbrados por la madre, tiene consecuencias desorientadoras para el niño.

⦁ Consecuencias académicas

⦁ Inseguridad, sensación de abandono. etc.

La experta sostiene que “todo lo anterior dependerá de cómo la madre transmita al niño el acontecimiento del viaje, y organice eficientemente los resguardos pertinentes para quien tome a cargo sus funciones, se ajuste a su estilo de crianza”.

Pero también puede que haya consecuencias positivas, la especialista señala que “el menor puede tener mayor autonomía, asumir nuevas responsabilidades y desafíos y fomentar su capacidad de resolución de conflictos, etc”. Añade que “lo anterior dependerá fundamentalmente de la etapa del desarrollo del niño y reiteramos el tipo de apego que se generó con la figura materna”, finalizó Pezoa.

 

 

Video Destacado