La dolorosa y desconocida enfermedad de la piel que es más frecuente de lo que crees

La Hidrosadenitis Supurativa es una enfermedad poco conocida de la piel, aunque más frecuente de lo que se cree. Este miércoles 06 de junio se conmemora el Día Mundial y los especialistas destacan la relevancia de consultar precozmente para tener un diagnóstico y tratamiento en forma temprana y así evitar que pase de etapa leve a severa, ya que en esta etapa se puede confundir con una infección.

Se trata de una enfermedad, inflamatoria, crónica y recurrente de la piel, que se manifiesta a través de lesiones dolorosas e incómodas, tales como nódulos inflamados y trayectos fistulosos en áreas de pliegues, donde hay pelos gruesos, pigmentados, que es donde se origina la enfermedad, en los llamados folículos pilosos terminales particularmente en axilas, ingle que son las zonas más frecuentes de compromiso, y los glúteos. Es una enfermedad de oclusión folicular.

Para la doctora María Teresa Molina, dermatóloga del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, la causa es multifactorial ya que existen factores inmunológicos, genéticos que pueden gatillar la enfermedad y factores de riesgo como la obesidad y el hábito de fumar, que la agravan. La edad promedio de inicio es a los 22 años, aunque puede aparecer durante la pubertad ya que hay una implicancia hormonal relevante. Es más frecuente en la mujer que en el hombre, en una relación de 3:1.

La especialista afirma que el diagnóstico clínico en la etapa temprana de la enfermedad es fundamental ya que es cuando aparecen los signos que deben alertar al paciente y al médico. “Son nódulos profundos y persistentes en las axilas, que se repiten en las mismas zonas, las lesiones más severas drenan líquidos de mal olor y todo el cuadro se exacerba en el periodo premenstrual” precisó.

Agregando que “en personas obesas se agrava la enfermedad por el aumento de la fricción de la piel con la piel y de la piel con la ropa, en zonas de pliegues. Las lesiones típicas, con una localización clásica con tendencia a la cronicidad y recidiva que es el sello de la enfermedad, y son los criterios de diagnóstico que hay que tener presente, ya que uno de los problemas es que se confunde en su etapa precoz -que es la más frecuente- con una infección diagnosticada como furúnculos y ésta no es una enfermedad infecciosa sino inflamatoria”, precisó.

Los tratamientos dependerán de la etapa de diagnóstico de la patología, esto es leve, moderada o severa, lo cual está dado por el tipo de lesiones en las áreas de los folículos pilosos y la extensión del compromiso. “El enfoque terapéutico incluye medidas generales, tratamiento médico con agentes queratolíticos, agentes antiinflamatorios, terapia biológica Anti-TNF alfa como el adalimumab, que es el único aprobado por la Comisión Europea y la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de EE.UU. para el tratamiento de la Hidrosadenitis Supurativa moderada a severa que no responde a otras terapias médicas, y tratamientos quirúrgicos con cirugía láser y cirugía convencional, según cada caso.  Se debe evitar, en general, el uso extenso de antibióticos tanto tópico como sistémico”, sostuvo.

Si bien se desconoce la cifra de chilenos que padecen la patología, la Dra. Molina explica que “hay bastantes casos, es muy frecuente, sabemos que hay personas que no están diagnosticadas y que consultan en la etapa III, que es cuando la enfermedad es muy severa y extensa, por lo que se desconoce la real incidencia en el país. En el mundo, la prevalencia estimada es de aproximadamente entre el 1 y 4% de la población”.

IMPACTO SICOLÓGICO

La depresión es una de las mayores consecuencias para quienes padecen Hidrosadenitis Supurativa, ya que tiene un fuerte impacto en el ámbito personal, íntimo de pareja, social y laboral. “Muchas veces los pacientes se complican por el mal olor de sus lesiones y porque deben cambiar constantemente el apósito. Es una de las enfermedades de la piel que mayor impacto psicológico produce en la calidad de vida de los pacientes, al extremo que hay casos que piensan en el suicidio, porque compromete áreas del cuerpo íntimas y sensibles, y es altamente progresiva, destructiva de áreas extensas y debilitante”, manifiesta.

Los dermatólogos normalmente establecen la severidad de la Hidrosadenitis Supurativa a partir de la llamada “Etapas de Hurley” y la clasifican en:

Etapa I: Uno o más nódulos, sin tractos fistulosos ni cicatrices. Nódulos profundos dolorosos y abscesos en axilas, ingle, debajo de los senos, los glúteos o la cara interna del muslo. Estos nódulos son redondos, firmes, de 0.5 a 2 cm. Muchos casos son mal diagnosticados como furúnculos comunes y se indica antibiótico, tópico o sistémico, los cuales no se deben indicar en esta etapa.

Etapa II: Nódulo único o múltiples, recurrentes con formación de tractos sinuosos y cicatrices, que dejan piel sana entre las lesiones en una determinada área. La aparición de cicatrices ocurre debido a la repetición de las lesiones en el mismo sitio, a lo largo del tiempo.

Etapa III: Nódulos y abscesos múltiples, tractos fistulosos múltiples interconectados y cicatrices.

En conclusión, la Dra. Molina afirma que la enfermedad “se debe diagnosticar en la etapa precoz, esto es crucial para evitar el avance a etapas avanzadas, muy difíciles de tratar y evitar las complicaciones médicas y psicológicas serias. Tratar y eliminar, además, los factores de riesgo como el sobrepeso, la obesidad y el hábito de fumar”.

***ATENCIÓN*** Las imágenes pueden herir susceptibilidades.

FOTO: Axilas de paciente mujer en etapa III, que es la más severa, con tractos fistulosos múltiples lesiones ulceradas y cicatrices hipertróficas, compromiso simétrico de ambas axilas. 

 

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