¡Atentas! 10 mitos y verdades de la vacuna contra la influenza

Este año se adelantó la campaña de vacunación contra la influenza debido al fuerte brote que cobró la vida de más de 10 mil personas en EE.UU. Así, desde el 7 de marzo comenzaron a inocularse personal de salud y adultos mayores, para luego extenderse a los otros grupos de riesgo.

Aunque el proceso está en marcha y ya se logró inmunizar al 50% de la población objetivo, aún existen una serie de mitos que rodean tanto a la vacunación como a la misma enfermedad. La microbióloga de Centros Médicos Vidaintegra, Dra. Cecilia Tapia, aclara varios de ellos.

Mito 1. Basta vacunarse una vez en la vida para estar protegido.

Falso. “El virus de la influenza varía año a año, ya que su estructura tiene una parte conservada y una parte variable. Esta última cambia cada año, por lo que la vacuna es diferente cada temporada”, explica la especialista. Por esta razón, la vacuna administrada solo nos protegerá para la cepa particular para la que fue diseñada, no para las nuevas.

Mito 2. Las medidas de higiene sirven para prevenir contagios.

Verdadero. La Dra. Tapia señala que “las medidas de higiene como lavarse las manos de manera frecuente, toser o estornudar tapándose nariz y boca con el antebrazo, sirven para disminuir la dispersión del virus. Ayudan, pero no evita en un 100% la dispersión del virus ni los contagios”.

Mito 3. “No me vacuno porque me enfermo”

Falso. Este es quizás uno de los mitos más frecuentes, sin embargo, la especialista de Vidaintegra es clara: “La vacunación no hace que uno se resfríe. El único efecto adverso que puede tener la vacunación se produce si eres alérgico al huevo, porque las vacunas se generan de ellos, también es posible sentir algún malestar o una reacción febril local”. Si después de la vacunación una persona se enferma, la Dra. Tapia señala que es simplemente azar, ya que “en este tiempo, con el frío, somos más susceptibles de adquirir algún virus”.

Mito 4. La gripe, el resfrío y la influenza son lo mismo.

Falso. La gripe es una enfermedad sistémica que “afecta todo cuerpo: los músculos y no siempre tiene los síntomas respiratorios clásicos. Puede haber un cuadro febril, dolor muscular y vómitos, si se trata de niños. El resfrío común se da por un virus llamado rinovirus y que produce una infección más leve, generalmente solo nasal, con ganas de estornudar, sin embargo, puede dar mayor sintomatología en pacientes susceptibles. La influenza es una enfermedad viral que puede llegar a ser grave, por eso es importante vacunarse, sobre todo los adultos mayores”, advierte.

Mito 5. Las personas pueden morir a causa de la influenza

Verdadero. “Una persona sí puede morir por la influenza. Probablemente no los adultos o personas jóvenes en buen estado físico, pero sí los adultos mayores. La influenza ha producido pandemia a nivel mundial y han muerto millones de personas porque tiene una diseminación muy rápida”, añade la profesional. Por eso, el llamado de la especialista es a vacunarse antes de que bajen las temperaturas y comience el peak del virus.

Mito 6. Solo deben vacunarse los grupos de riesgo: embarazadas a partir de la semana 13 de gestación, adultos mayores, niños y niñas entre 6 meses y 5 años y enfermos crónicos.

Falso. “Lo ideal es que todos pudiéramos vacunarnos. En los grupos de riesgo el impacto es mayor porque si se enferman pueden tener un cuadro más grave”, señala la facultativa, y agrega que al estar todos vacunados, o buena parte de la población, existe una acción grupal de barrera que permite que el virus no se disemine con facilidad.

Mito 7. Para que las vacunas actúen, debe pasar un periodo de 10 a 14 días.

Verdadero. Tal como sucedió con la vacuna de la fiebre amarilla, en la que el llamado era a ponérsela al menos 10 días antes de viajar a Brasil, en este caso es lo mismo. “La respuesta inmunitaria requiere de 10 días a dos semanas, y de ahí queda en permanencia”, afirma.

Mito 8. “Aunque me vacune de todas formas me puedo enfermar”

Verdadero. La posibilidad de contagio disminuye bastante, sin embargo, de todos modos puede existir el contagio. “Pero en general, lo que pasa en estos casos es que la enfermedad cursará más leve, con menos malestar”, señala la especialista.

Mito 9. El resfrío, la influenza y la gripe se tratan de la misma forma: con analgésicos, descanso y líquido.

Falso. La influenza, en gran parte de los casos, requiere un tratamiento antiviral, sobre todo en enfermos crónicos, asmáticos, etc. En el caso del rinovirus o resfrío, basta en muchos casos con analgésicos, líquido y descanso. La asesora médica señala que “lo importante es identificar de qué virus estamos hablando para seguir el tratamiento adecuado”.

Mito 10. El mejor momento para vacunarse es antes del peak del brote de influenza

Verdadero. “No hay que esperar a que empiecen los contagios, mucho menos que sea el peak de la enfermedad para vacunarse. La campaña ya comenzó y la vacuna está disponible. Vacunarse ahora permite al organismo prepararse de buena forma para prevenir y así enfrentar la influenza de mejor forma”, señala la Dra. Tapia.

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