Cuida a tus hijos frente al riesgo de contraer el temido virus sincicial

El Virus Respiratorio Sincicial  (VRS) es la causa más frecuente de hospitalización en los menores de un año. Un grupo de riesgo son los bebés nacidos prematuramente o con ciertas afecciones pulmonares producto de haber recibido ventilación mecánica por largo tiempo.

Las bajas temperaturas favorecen la mayor circulación de virus respiratorios y, entre ellos, el sincicial es considerado uno de los más agresivos para los lactantes y bebés menores de un año debido a que es un patógeno respiratorio muy contagioso que puede causar enfermedad del tracto respiratorio inferior grave. Ello provoca una mayor predisposición a silbidos en el pecho recurrentes, anormalidades en la función pulmonar e hiperreactividad de las vías aéreas inferiores o ‘bronquiolos’ y es el principal motivo de hospitalización en los más pequeños.

Por ello, junto con las consideraciones generales para prevenir los virus, los especialistas ven necesario prestar atención a los principales síntomas de la bronquiolitis y tener en cuenta que cuanto más pequeño es el niño, más importantes pueden ser los síntomas que se detallan a continuación:

– Mucosidad nasal

– Tos

– Respiración más rápida (taquipnea) y aumento de tos

– Respiración ruidosa con silbidos en el pecho (sibilancias)

– El niño se agita fácilmente

– Hundimiento de las costillas al respirar

– Dificultad para alimentarse o para conciliar el sueño

– Piel azulada o muy pálida

– Fiebre con temperatura mayor a 38°C

Niños de alto riesgo

Se considera grupo de riesgo a los bebés nacidos prematuramente (menos de 32 semanas de gestación o un peso menor a 1.500 gramos al nacer) o con ciertas afecciones pulmonares producto de haber recibido ventilación mecánica por largo tiempo. Los prematuros con displasia broncopulmonar tienen acceso a una inmunización contra el VRS que está contemplada en la Ley Ricarte Soto.

Sin embargo, también forman parte del grupo considerado más vulnerable los niños con cardiopatías congénitas. Esta población tiene un riesgo entre 4 y 5 veces mayor de hospitalización por infección por VRS respecto de los niños sanos, como también, más riesgo de evolución grave y complicaciones.

Daniela Chávez, encargada de Comunicaciones de la Fundación Corazón Luchador plantea que “necesitamos seguir creando conciencia sobre la dimensión de las cardiopatías y la relevancia de contar con un diagnóstico precoz.  Por eso, es vital continuar trabajando para que se nos incluya en la Ley Ricarte Soto con la vacuna del virus sincicial y que se amplíe a nivel general la cobertura GES para las cardiopatías congénitas operables y no sólo en menores de 15 años, tal como se establece en la actualidad”.

Cómo reducir el riesgo de infecciones respiratorias

Para prevenir la trasmisión del virus, los especialistas recomiendan llevar adelante una serie de hábitos simples que permitirán cuidar a los niños. Entre éstos se destacan:

– Evitar la contaminación ambiental con humo del cigarrillo y lugares donde hay aglomeraciones.

– Impulsar y mantener la lactancia materna.

– Cuidar la higiene; mantener las manos limpias de quienes están en contacto con el menor.

– Concurrir a los controles rutinarios con el médico.

– Uso de pañuelos desechables para la tos y estornudos.

– Protección contra otros virus, como la influenza, y mantener el programa de vacunas actualizado.

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