4 consejos para evitar el desarrollo de enfermedades cardiovasculares en tu hijo

Cuando se trata de problemas al corazón en la infancia, los niños generalmente presentan cardiopatías congénitas, es decir, patologías que implican una malformación desde la gestación del menor. Sin embargo, considerando que aproximadamente uno de cada cuatro estudiantes de primero básico del país sufre de sobrepeso u obesidad, cada día es más común encontrar menores con enfermedades cardiovasculares.

Así, si no se toman las prevenciones necesarias con la alimentación y la actividad física, existe el riesgo de desarrollar patologías como la hipertensión desde los siete años, comprometiendo el futuro del menor. “Con los alimentos ricos en grasa y azúcar favorecemos la obesidad, el hígado graso, los problemas de colesterol, la resistencia a la insulina, diabetes, cuya aparición en la población es cada vez más precoz”, explica la Médico Jefe de la Central de Operaciones de Help, Dra. Ana María Bravo.

Además, el sedentarismo infantil es una tendencia que también ha ido en aumento los últimos años, sumándose a los factores de riesgo que amenazan la salud cardíaca. “Niños muy dependientes de las pantallas y celulares que los mantienen tranquilos pero que los mantienen ajenos a actividades como correr, saltar, caminar y en general todo lo que implique movimiento”, agrega la doctora.

El sobrepeso afecta al corazón porque éste debe trabajar contra una masa excesiva para su tamaño. Considerado también que este órgano en el caso de los niños está en crecimiento, las arterias se ven obligadas a llevar sangre con un mayor volumen de masa corporal, sobre exigiéndolas.

Considerando estas tendencias y los peligros que conllevan, la especialista entrega consejos para evitar el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y cuidar la salud cardíaca desde los primeros años:

1- Evitar comida chatarra ricas en grasas.

2- Evitar alimentos con azúcar como leche, postres, galletas, dulces y golosinas.

3- Promover que el niño juegue pero usando su imaginación, no con pantallas, e incitándolos a saltar y correr.

4- Sacarlos a caminar y a jugar al aire libre.

Debemos considerar que si un menor llega con sobrepeso u obesidad a la adultez, el esfuerzo para revertir la situación será mayor y el daño previo generado a nivel cardiaco y vascular será importante.

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