Medicamentos para el TDAH: los 5 mitos que te preocupan a pesar de ser falsos

¿Tu hijo tiene TDAH? Si es así, es probable que tengas dudas sobre los medicamentos para tratar este trastorno. ¡Sigue leyendo y di adiós a los mitos!

Si te preocupa que los medicamentos para el TDAH que toma tu hijo puedan provocarle algún problema o estás planeando empezar a dárselo, va siendo hora de que sepas toda la verdad sobre ellos. Lo sabemos, a nadie le gusta tener que darle medicación a su hijo para nada, pero en algunos casos el médico nos recomienda que lo hagamos y nos surgen las dudas.

Especialmente en situaciones como el TDAH, en las que nos cuesta entender cómo afecta al comportamiento y cuando pensamos que una pastilla no hará que nuestro hijo vaya mejor en el colegio. El tratamiento farmacológico para el TDAH es necesario en muchos casos y no hay ningún motivo para evitarlo a toda costa. La realidad es que puede resultar un antes y un después en la vida de un niño y su familia… para bien. Vamos a ver 5 mitos sobre los medicamentos para el TDAH que se leen mucho por Internet y que son absolutamente falsos.

1. Los medicamos para el TDAH son la última alternativa dentro de las opciones de tratamiento

Ni mucho menos. Podríamos decir que todo lo contrario. Debido a su efecto rápido, positivo y favorecedor del desarrollo neurológico, hace años que el uso de medicación para el TDAH se ha establecido como una medida inicial en muchos casos. Los medicamentos para el TDAH que tenemos a nuestra disposición, actúan mejorando el metabolismo cerebral d diferentes neurotransmisores que regulan la atención, el movimiento y los impulsos. Cuando estos 3 aspectos se controlan correctamente, el proceso de aprendizaje de un niño es normal, pero cuando se encuentran alterados, no permiten un correcto desarrollo del aprendizaje o el autocontrol.

Podríamos decir que la los medicamentos para el TDAH son las “gafas” que ayudan a aprender a leer a alguien que no ve. No puedes enseñar a leer a quien no lee y no puedes conseguir que un niño estudie si no es capaz de prestar atención más de 5 minutos seguidos.

2. Los fármacos para el TDAH son drogas y producen adicción y abstinencia en los niños

Desde 1936, hay medicamentos para el TDAH de forma oficial. Un grupo de ellos, el más antiguo, es el de los medicamentos estimulantes para el TDAH. Precisamente por eso tienen mala fama. Se equiparan los medicamentos para el TDAH con drogas estimulantes como las anfetaminas. La realidad es que algunos fármacos para el TDAH son anfetaminas modificadas o derivados de anfetaminas.

A pesar de ello, está perfectamente claro que las modificaciones realizadas a estas sustancias hacen que sean tan seguras como otros medicamentos habituales. A lo mejor piensas que los medicamentos que se usan para el TDAH pueden producir adición o abstinencia, pero no es así. Te voy a poner un ejemplo muy fácil de entender, España es uno de los países donde más antidepresivos y ansiolíticos se consume, de hecho hay muchas personas “enganchadas” a ellos, pero no en ningún país hay un consumo excesivo de tratamiento para el TDAH, ni por parte de niños ni por parte de adultos

3. El tratamiento farmacológico del TDAH es para toda la vida

Hace años, unos padres podían pensar que cuando empezaban a darle una medicación para el TDAH a su hijo, sería para toda la vida, pero hoy en día eso es muy diferente. El efecto del tratamiento farmacológico del TDAH sobre el cerebro provoca cambios madurativos que favorecen el desarrollo de las áreas que no funcionan correctamente. Esto hace que conforme va pasando el tiempo, el cerebro va evolucionando progresivamente hacia la normalidad.

En función de donde empiece cada caso, ese camino será más largo o más corto, pero el objetivo final es alcanzar el nivel de maduración suficiente que permita a los niños una situación igual que la de cualquier otro de su edad. El tratamiento farmacológico para el TDAH es curativo y consigue resultados definitivos en alrededor del 70% de los niños que lo toman. Esto hace muy importante un diagnóstico del TDAH precoz que permita instaurar el tratamiento lo antes posible.

4. La medicación para el TDAH solo actúa cuando se toma y al dejarla se vuelve a empeorar

A lo explicado en los párrafos anteriores habría que añadir que los efectos de la medicación para el TDAH son permanentes, no transitorios. Esto quiere decir, que el efecto a largo plazo y la maduración a la que consiguen llevar a la cerebro, no vuelve atrás.Nuestro cerebro, a diferencia de nuestros músculos, cuando consigue alcanzar un objetivo, lo mantiene hasta que nos llegue la hora de envejecer.

Los músculos aumentan de volumen muy rápido cuando hacemos ejercicio pero se “encogen” de nuevo con facilidad cuando dejamos de hacerlo. Una forma de valorar los resultados evolutivos y los efectos a largo plazo del tratamiento es realizar pruebas de evaluación de síntomas de TDAH de forma periódica para comprobar la evolución madurativa.

5. Las pastillas para el TDAH provocan esquizofrenia y otros trastornos mentales a la larga

De ninguna de las maneras aparecen casos de esquizofrenia o de otra patología mental como consecuencia de tomar tratamiento para el TDAH. Hay muchos estudios que demuestran los riesgos de padecer TDAH para la salud mental. En los adolescentes con TDAH es más frecuente el consumo de drogas, en los adultos además aparecen de forma habitual problemas de ansiedad y depresión en el TDAH. Al mejorar los síntomas propios del TDAH y las consecuencias de los mismos, la medicación para el TDAH evita que aparezcan muchas de estas complicaciones.

En resumen:

  • Los medicamos para el TDAH son una de las primeras alternativa dentro de las opciones de tratamiento
  • Los fármacos para el TDAH no son drogas ni producen adicción o abstinencia en los niños
  • El tratamiento farmacológico del TDAH no tiene por qué ser para toda la vida
  • La medicación para el TDAH actúa a largo plazo ayudando a madurar al cerebro y tiene un efecto curativo al reducir los síntomas de forma permanente
  • Las pastillas para el TDAH no provocan esquizofrenia ni ningún otro trastorno mental, de hecho, disminuye el riesgo de complicaciones propio del TDAH
  • El uso de medicamentos es una facultad exclusiva de los médicos, los psicólogos, pedagogos y demás profesionales implicados en el TDAH no tienen formación sobre ello ni deben actuar indicándolos.

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