Cuida los ojos de tu bebé

Bien sabemos que los bebés nacen con los ojos cerrados y que poco a poco estos logran abrirse por completo, por lo que es fundamental conocer como darle cuidado a los ojos, donde a consecuencia de abundantes secreciones, pueden existir afecciones durante la primera semana de vida.

Para evitar estas posibles complicaciones es de vital importancia limpiar suave y constantemente los ojos del bebé, sobre todo si notamos exceso de mucosidad o las comúnmente llamadas “legañas”.

Lo más preciso para realizar este procedimiento, es hacerlo con la ayuda de una gasa estéril impregnada de agua potable de preferencia tibia, o en su defecto con suero fisiológico, limpiado desde los conductos lagrimales hacia el exterior del ojo.

Utiliza una gasa estéril por cada ojo, para evitar la propagación de cualquier afección de un ojo enfermo a uno sano.

Desde el nacimiento del bebé es recomendable estar alertas de que se pueda presentar cualquier problema en los ojos, por lo delicado que son, es importante ponerse en contacto con el pediatra o especialista si llegamos a notar cambios como mucosidad verde, parpados muy inflamados o que no logran separarse a las semanas del nacimiento.