El beneficio de las mascotas en el desarrollo de los niños

El estar en compañía de una mascota (de manera responsable) trae consigo una serie de beneficios que inciden directamente en la calidad de vida de las personas, teniéndose entre estas el mejorar los estados de ánimo, combatir la depresión, así como fines terapéuticos para el control del estrés y tras enfermedades.

Pero muchas veces pasa desapercibido, que la relación y el vínculo que se genera entre una mascota y un niño, va mucho más allá de lo estrictamente recreativo, pues puede convertirse en una experiencia enriquecedora tanto en lo educativo como en la dinámica social que los más pequeños empiezan a aprender.

Es así como especialistas coinciden que bajo una debida supervisión y orientación por parte de los adultos, la tenencia de mascotas puede propiciar el sentido de la responsabilidad, una mayor integración de los pequeños con la familia y el fortalecimiento de su autoestima.

Entre otro de los aspectos a destacar al poseer mascotas, es el sentido de respeto que se debe tener para con otro ser vivo, pues no solo la compañía se trata de la diversión que esta pueda generar, sino por los cuidados que debe tener para preservar su bienestar.

Responsabilidad según su edad

Cada asignación de responsabilidades  establecida por los padres para el cuidado de las mascotas por parte de los hijos, debe ir en coherencia con la edad y capacidad del niño, que van desde mantener su área de descanso limpia, garantizar que la mascota coma adecuadamente  o sacarlo a pasear.

Estas responsabilidades de manera indirecta, alimentan conceptos tan complejos e importantes en el desarrollo de los niños y jóvenes como el de “cuidar”, “disfrutar” y “alimentar”,  valores que complementados con otros aspectos de su vida le dan a las personas herramientas positivas con las cuales desenvolverse dentro de la sociedad.

Por Gustavo Rodríguez