El enemigo de verano de toda madre

Verano, época de playa, piscina, clima caluroso, rayos del sol y mucho sudor.

Pero también el verano trae consigo un sinfín de signos y síntomas que son un peligro para nuestros bebés. El sarpullido será de ahora en adelante el enemigo veraniego de toda madre.

El sarpullido no es más que el bloqueo de los orificios por donde nuestro cuerpo expulsa el sudor, lo que provoca pequeños bultitos rojos en la piel del bebé. Por lo general aparecen en zonas plegadas del cuerpo: brazos, zona del pañal, cuello y parte superior del pecho.

Lo más importante y que evita o elimina la aparición del sarpullido, es mantener al bebé fresco, en ambientes donde haya flujo de aire o que se cuente con objetos que puedan ayudar a refrescarlo: aires acondicionados, ventilador.

De vez en cuando y sobre todo sino está contraindicado por el especialista, se debe bañar al bebé con agua fresca y colocar ropa adecuada que permita recibir aire.

Prestar atención a mantener secas las zonas donde existe mayor incidencia de sarpullido. Nunca se debe colocar cualquier tipo de aceites o ungüentos.

En caso de que el bebé no presente mejora con las acciones realizadas, se debe acudir al médico especialista para que recomiende algunas otras acciones a tomar.