El gran paso que acaba de dar Fernanda la hija mayor de Karen Doggenweiler

Hace 23 años la animadora de televisión Karen Doggenweiler se convirtió en madre por primera vez.

Fernanda llegó a revolucionar su vida y nueve años más tarde llegó Manuela, fruto de su matrimonio con Marco Enríquez-Ominami.

"Tengo a la Fernandita de 23 y a la Manuelita de 14. Ser mamá en las dos etapas es distinto, pero las he disfrutado. Manuelita, que es una adolescente, y la Fernanda viviendo sola. Eso ha sido un remezón", sinceró Karen al diario La Cuarta.

Sin duda un duro golpe, su niña se fue de la casa, pero dentro de todo la animadora ha sabido comprender este gran paso de su pequeña.

"Lo he vivido bastante bien, me parece que es bueno emanciparse, en eso hay que imitar un poco a los gringos. En Chile está eso de estar hasta tan grandes con los papás, no me parece bien, yo lo hice hasta que me casé, pero también creo que es bueno que los hijos tengan la capacidad de florecer", destacó.

Mientras que sobre la relación que mantiene con sus dos hijas sinceró, "Somos bien amigas, nos queremos, hablamos mil veces al día, estamos siempre conectadas. Siento que no habría postergado la maternidad por ningún estelar ni matinal, encuentro que es lo más maravilloso que me ha pasado en la vida, me encanta mi vida profesional y ser mamá ha sido gratificante, es mágico ser mamá".

Mientras que Fernanda, la emancipada, no se quedó atrás al momento de dar elogios a su madre. "Mi mamá es súper ordenada, es súper matea, yo como que tiro un poquito la cuerda y soy el desorden hecho persona, tengo un campo minado. Me encantaría ser como mi mamá", remató.