Participante de "El discípulo del chef" impacta con testimonio: Fue una "Niña Sename"

Como la mayoría de los programas de la TV chilena, "Viva la Pipol", ha tomado un tono más contingente estos últimos días. Espacio al que llegó una de las participantes de "El discípulo del chef" para hablar en detalle de lo que fue su paso por el Sename.

Estamos hablando de Paulina Figueroa, la joven de los tatuajes que pertenece al equipo de Sergi Arola en el espacio de cocina de CHV; quien llegó al Sename cuando tenía 11 años producto de violencia intrafamiliar.

"Llegué al Sename por violencia intrafamiliar de parte de mi mamá, pero allí viví más violencia. Yo tenía entre 11 y 12 años. Me pillaron unas personas que en ese tiempo eran muy ancianas. Me llevaron a su casa y vieron que yo estaba muy golpeada y tenía la cara hinchada. Me dijeron que me iban a cuidar, pero en un par de horas llegó un auto y me llevó a un hogar en el norte", partió contando.

Para luego explicar, "Allí es literalmente como una cárcel de niños donde te tienes que ganar el respeto de los más grandes. Yo estaba con niñas más grandes y otros más pequeños. Hasta guaguas de 6 meses".

Y puntualizar, según su experiencia, "Las tías a veces abusaban de niños, tenían morbo. Yo teniendo 11 años vi cosas que no tenía que ver. Vi abortos. Hacían apuestas cuando dos niñas se ponían a pelear, en vez de intervenir para separarlas".

Finalemente, y ante el asombro de los presentes, Paulina contó que todos tenían un día "feliz" al mes, que era cuando llegaban a supervisar el centro, "Arrendaban películas (en ese entonces VHS), y cuando llegaban del gobierno nos veían a todos sentados y felices, obviamente, porque nunca veíamos películas. Pero al otro día ya tenías que estar peleando por un plato de comida. Las primeras dos semanas a mí me quitaban la comida… Si tú dices el abuso que se está cometiendo, es probable que se ponga peor".