¿Embarazada este verano? Los mejores consejos para disfrutar de tu embarazo

Empieza el calor y el verano prácticamente ya está aquí con todo lo bueno que ello implica: vacaciones, playa, piscina, sol, tiempo libre… Pero si estás esperando un bebé, puede que no sea tan sencillo, e incluso empieces desde ya a notar los efectos del calor en tu cuerpo. Toma nota de estos consejos para embarazadas este verano con los que será mucho más fácil convivir con las altas temperaturas que nos esperan a la vuelta de la esquina.

Si quieres broncearte durante el embarazo debes tomar en cuenta que, durante este, las embarazadas están propensas a las manchas en la piel (es debido a factores hormonales, que hacen que la melanina que pigmenta la piel esté más activa). Sin embargo, es fundamental exponerte al sol ya que lo necesitamos para sintetizar la vitamina D. Eso sí, siempre debemos hacerlo con precaución y sentido común:

- Evita la exposición directa al sol en horas de mayor radiación (12h-18h).

- Lleva gorro, sombrero o cualquier cosa que te proteja la cara.

- Ponte crema de protección solar de un factor alto.

- Si vas a la playa, lleva una sombrilla para resguardarte a ratos.

Para llevar mejor la hinchazón de las piernas debes tener en cuenta los siguientes consejos:

- Evita estar mucho tiempo de pie quieta.

- Puedes darte duchas de agua fría, alternando con agua templada.

- Drenaje linfático, masaje que drena el líquido retenido en las extremidades.

- Bebe abundante agua.

- Túmbate de lado izquierdo.

- Haz ejercicio en el agua, mueve las piernas.

- Todo el tiempo que puedas eleva las piernas.

- Toma alimentos que te ayuden a eliminar líquidos (piña, alcachofa, etc…).

Si te vas de vacaciones a la playa o vives cerca del mar aprovecha a dar paseos por la orilla de esta manera activamos la circulación. Luego sumérgete en el agua salada. De este modo el calor durante el embarazo será mucho más llevadero.

El embarazo no es ninguna enfermedad y si es de bajo riesgo, la mujer embarazada puede llevar a cabo viajes, pero siempre teniendo en cuenta estas particularidades:

Los viajes en auto: cada dos horas como mucho, bájate del auto y mueve las piernas. Ve al baño, no retengas la orina. No es bueno para tu suelo pélvico. Además, puede serte muy útil una almohada de viaje para reposar la cabeza cuando lo necesites.

Viaje en barco: el último trimestre es el más delicado y pocas compañías de crucero te aceptarán en las últimas semanas de embarazo. De hecho, pueden solicitarte un certificado médico en el que conste la fecha probable de parto. Los barcos con más de 100 pasajeros cuentan con médico y enfermera a bordo. El mejor trimestre es el segundo si tienes pensado hacer un viaje así.

Viaje en avión: a partir de la semana 28 te van a pedir un informe médico que te permita viajar. Se recomienda no usar este medio de transporte a partir de la semana 32 si es múltiple o 36 si es única. De todas maneras, infórmate sobre las normas de la compañía aérea con las que piensas volar, ya que puede haber alguna peculiaridad.

Viajes cerca o lejos lleva siempre los informes de tu embarazo por si necesitas acudir a un centro hospitalario.