7 recomendaciones para evitar que tus hijos repitan de curso

Tanto apoderados como alumnos, tratan de hacer un último esfuerzo para subir las notas y así pasar al siguiente curso de la mejor manera posible. Sin embargo, a estas alturas son pocas las opciones y cosas que se pueden hacer para mejorar una situación que debió haber sido manejada desde principio de año.

Fin de año es sinónimo de estrés y agotamiento físico y mental y claramente, este se ve aumentado cuando vemos que faltan poco más de un mes para que el año escolar termine.
 
Ante ello, tanto apoderados como alumnos, tratan de hacer un último esfuerzo para subir las notas y así pasar al siguiente curso de la mejor manera posible. Sin embargo, a estas alturas son pocas las opciones y cosas que se pueden hacer para mejorar una situación que debió haber sido manejada desde principio de año.
 
“Uno de los errores que cometen los padres, en lo que a educación formal se refiere,  y que de una u otra forma llevan a que tanto ellos como sus hijos se vean enfrentados a esta situación de stress, es la falta de continuidad en su labor de supervisar, motivar e incentivar a sus hijos. Muchas veces esta falta de continuidad puede darse durante periodos más acotados, como por ejemplo: condicionar la ayuda a los hijos con las tareas diarias según su estado de ánimo”, reflexiona Paulina Schwarze, subdirectora de la editorial Caligrafix y licenciada en Educación Básica.   
 
La especialista recomienda “mostrar interés en las actividades y situaciones que desarrollen sus hijos en sus colegios. Preguntarles cómo les ha ido, cuál asignatura le gusta más y cuál menos son preguntas que siempre deben estar presentes a la hora de analizar la situación escolar de nuestros hijos”.
 
Importante también es mantener una comunicación constante con los profesores de nuestros hijos, cosa de que nos puedan informar sobre los avances o retrocesos que han experimentado durante el año escolar; analizar los resultados obtenidos durante el primer semestre, tanto académicos como emocionales, con el fin de conversar con el niño sobre sus sentimientos y pensamientos acerca de lo logrado.
 
Paulina Schwarze asegura además que es muy importante fomentar en los niños sus fortalezas y si les va bien en algún subsector en particular, potenciarlos a continuar de la misma manera, regalándoles libros que les puedan resultar interesantes, inscribiéndolos en talleres relacionados o visitando lugares significativos tales como museos, galerías o exposiciones.
 
La experta indica que “más que centrarnos en subir las notas, nos interesa el aprendizaje de los niños y que las calificaciones sean un reflejo de ello. De todos modos lo primero que deben considerar los padres es la aplicación de hábitos de estudio de manera constante y sistemática, tales como:

1. Establecer horarios de sueño, alimentación, ocio y estudios y respetarlos cotidianamente.
2. Interesarse en las actividades que realizan en el colegio, preguntándole por ellas.
3. Estimular con cariño y paciencia el trabajo escolar.
4. Disponer de un lugar y un horario preestablecido para dedicarse a las tareas escolares y acompañarlos en esos momentos con alegría y entusiasmo. Dejar el cansancio de lado para potenciar positivamente esta instancia.
5. Respetar los momentos de juego y ocio, los cuales son tan importantes como el hábito de estudio.
6. Compartir experiencias propias y escuchar atentamente los testimonios de los hijos.
7. Evitar hacer comentarios negativos frente a las exigencias escolares o al criterio de los profesores.