3 peligrosas enfermedades que pueden sufrir tus hijos en verano ¡Cuidado!

Sin duda que es la mejor época del año para los niños pero también se puede convertir en la peor, si no se toman las precauciones adecuadas con el sol, el agua y los paseos al aire libre.

El verano es la época preferida de los menores, no tan solo porque salen de clases y tienen dos meses de vacaciones, sino que también porque a la mayoría les encanta ir de paseo a la playa, a la piscina o disfrutar en la plaza.

En el verano los niños pasan gran parte del tiempo al aire libre, y aunque el agua y el sol se convierten en sus compañeros favoritos, hay que poner atención para evitar que sufran algunas de las dolencias típicas de estos meses, como son otitis, deshidratación e insolación, entre otras.

Es por esto que a continuación te mostramos las enfermedades más comunes que pueden padecer tus hijos en verano y cómo prevenirlas. ¡Conócelas!

1. Otitis: Si bien a a los niños les encanta estar en el agua y es muy difícil sacarlos, estos constantes baños en algunos casos pueden provocar una infección en los oídos. “Se trata de una enfermedad que se vuelve más frecuente mientras más veces se padezca, es decir, si tu hijo tiene otitis externa un verano es probable que el verano siguiente se repita. Por eso es importante prevenir”, señaló la doctora Elizabeth Lyon, pediatra de Clínica Indisa.

Para que nada arruine el día de paseo, lo mejor es secarles los oídos con una toalla cada vez que salga del agua y no usar cotonitos para limpiarlos. También es vital prevenir, llevándolo al otorrino cuando empiece la temporada de verano para que le saque los tapones de cera y usar tapones cuando se bañe, en caso de que el niño sea propenso a estas infecciones, señala la especialista.

2. Insolación: Se trata de un enrojecimiento y sequedad de la piel provocada por el sol, que se presenta generalmente con dolores de cabeza y náuseas. Para  tratar las insolaciones lo mejor es bajar la temperatura corporal, mantener  la cabeza en alto  y refrescar con compresas frías, y tomar mucha agua para hidratarse bien. Siempre lo mejor es prevenir y pare ello conviene ponerles ropa fresca y transpirable. Proteger del sol con un sombrero y darles agua con frecuencia, para así asegurar la hidratación. “Lo mejor es no exponerlos al sol entre las 11:00 y 15:00 horas, y usar bloqueador solar factor 50 en los mayores de un año”, precisa la experta.

3. Deshidratación: Es muy relevante tomar líquido constantemente para impedir que el sol y el calor no nos jueguen una mala pasada, ya que la hidratación es esencial para el buen funcionamiento del organismo. “Los niños son más propensos a la deshidratación que los adultos. Por eso es importante darles suficiente líquido, sobre todo cuando estén haciendo actividad física o se expongan al sol y altas temperaturas”, señala la doctora Lyon.
Los síntomas para poner atención son: piel reseca, ojos hundidos, escasez de saliva, orina poco abundante y latido cardíaco rápido. En el caso de una deshidratación, lo mejor es tomar líquidos isotónicos o agua en cantidad progresiva, que esté a la sombra en un lugar fresco y ventilado,y comer alimentos fáciles de digerir, como arroz, papas y zanahoria cocidos, pescado blanco o pollo hervido y plátano maduro.

En caso de que se observan calambres, vómitos, diarrea, fiebre y/o fatiga, es mejor ir a Urgencia.