El difícil combate en contra de la obesidad infantil

El 80% de los niños obesos continuarán siéndolo cuando lleguen a adultos si no se adoptan las medidas oportunas por parte de padres, profesores y familiares.

Aquí tienes algunas recomendaciones para prevenirla.

Hay que distinguir el sobrepeso de la obesidad. Una persona tiene sobrepeso cuando su peso está por encima del aconsejado en relación con la talla, y esto se calcula con el IMC o índice de masa corporal. Se considera que existe sobrepeso cuando el IMC se encuentra entre 25 y 29,9, mientras que a partir de un IMC 30 se considera que la persona es obesa.

Diversos estudios han relacionado el sobrepeso durante la infancia con la obesidad al alcanzar la edad adulta, y los profesionales médicos advierten de que hay que prevenir y tratar los problemas de peso desde la niñez para evitar que estos trastornos y las enfermedades asociadas a los mismos disminuyan la calidad de vida de la población y desborden el sistema sanitario.

Para mejorar la situación, los padres también deben llevar una alimentación saludable.

Según las últimas cifras entregadas por la Junaeb en marzo de este año, el 23% de los niños de primero básico son obesos y peor aún, de ellos, el 8,1% sufre de obesidad infantil severa.

¿Qué está ocurriendo? El, doctor Juan Ignacio Juanet, gastroenterólogo infantil de Clínica Las Condes señala que son varias las causas por las que un menor puede ser obeso. Entre las principales, existen al menos cuatro:

Alimentación inadecuada ya sea por ingesta de alimentos altos en grasas y azúcares.

Grandes porciones que aumentan la cantidad de calorías por sobre las que necesita.

Ingesta desordenada. Es decir, alimentación sin horario fijo.

Falta de actividad física rutinaria o falta de ésta.

“En general, las razones que pueden llevar a que un niño sea obeso son casi las mismas que en el adulto, aunque existen algunas enfermedades que predisponen a la obesidad”, indica el especialista.

Frente a la obesidad, los padres de esos niños tienen una gran responsabilidad. “Como el niño está al cuidado de sus padres, éstos tienen un rol muy importante que cumplir en relación a su estado nutricional. Son los padres los que compran la comida y la llevan al hogar e influyen en qué tipo de comida está disponible para el niño. De ellos dependen que las opciones de alimentos sean saludables y que los menores no tengan accesos a alimentos ricos en grasas y azúcares que los puedan tentar”, dice el doctor Juanet.

Otro punto importante que no se puede olvidar es el ejemplo que dan los padres. “Los padres deben predicar con el ejemplo y también llevar una alimentación saludable. No se le puede pedir que el niño coma sano cuando el adulto no lo hace”, puntualiza el gastroenterólogo infantil.

¿Qué hacer en caso de obesidad infantil

“El principal tratamiento siempre va a ser la alimentación saludable y la actividad física rutinaria. Las dietas restrictivas no son recomendadas en los niños ya que estos se encuentran en una etapa de crecimiento y desarrollo, por lo que requieren una alimentación balanceada en nutrientes y vitaminas. De esta manera, pueden crecer en forma sana y alcanzar su máximo potencial”, indica el doctor Juanet.

Un niño que es obeso, tiene riesgo aumentado de varios problemas de salud porque la obesidad lo predispone a enfermedades como diabetes, hipertensión e hipercolesterolemia, entre otras.