Experta advierte los serios riesgos para un niño de que sus padres le hagan las tareas

Una experta de la U. del Pacífico asegura que no es saludable que los padres les hagan las tareas a sus pequeños ni que estudien los contenidos junto a ellos. Tampoco es bueno que el apoderado culpe a los profesores de que su hijo no saque buenas notas en el colegio.

La campaña "La tarea es sin tareas", liderada por un grupo de padres que está en contra de que los colegios envíen tareas a los niños a sus casas, ya suma más de 75 mil miembros en Facebook. Si bien la discusión sobre su beneficio pedagógico ya está la palestra, lo cierto es que el primer semestre está llegando a su fin y, para subir las calificaciones, muchos padres se vuelcan a estudiar con sus hijos e incluso a hacerles las tareas y trabajos escolares. Sin embargo, esta conducta podría perjudicar la autoestima de los más pequeños del hogar.

“Los padres deberían tener claro qué es lo que les corresponde hacer a sus hijos y qué deben hacer ellos, lo que se traduce, por ejemplo, en que los adultos no deben hacerles las tareas a los niños. Dependiendo de la edad, sí es importante que un pequeño tenga cierta ayuda, pero esa ayuda debe consistir en que los padres creen ciertas condiciones para que el niño esté lo más tranquilo posible, para que pueda estudiar sin complicaciones, es decir, que tenga un lugar cómodo, sin ruidos molestos, con buena iluminación y con los materiales disponibles”, explica Carmen Gutiérrez, directora de la Escuela de Psicología de la Universidad del Pacífico y experta en procesos de enseñanza-aprendizaje.

En esa misma línea, tampoco es bueno que los padres se trasformen en verdaderos profesores a domicilio, repasando las materias y tomándoles pruebas, ya que podrían estar limitando la autonomía de los niños.

“No es tan bueno que los padres repasen y estudien la materia con sus hijos, ya que la familia y todos los demás agentes de sociabilización, como el colegio y otros parientes, deben procurar el máximo de independencia de los niños y que ellos se sientan capaces de resolver sus propios problemas", asegura la psicóloga.

La especialiasta añade que "mientras más el padre está encima de su hijo, aclarándole las cosas o haciendo las tareas por él, le está quitando espacio al niño para que despliegue sus propios recursos y capacidades. Hacerle las tareas al niño deja un lenguaje implícito de ‘yo lo hago por ti porque tú no eres capaz’, lo que va en desmedro de la autoestima y la capacidad del niño”.

No ir contra el colegio

Cuando los niños están obteniendo malas calificaciones o están a punto de repetir el curso, muchos padres culpan a los profesores o al colegio de la situación, argumentando que se debe a la falta de una buena enseñanza y disciplina en el establecimiento o a que al docente no le agrada su hijo.

“Es primordial que la familia valore el rol del colegio, de los profesores y la actitud responsable de los niños frente al aprendizaje. Todos los niños tienen en sí mismos la curiosidad por aprender y es fundamental que la familia la encauce a través de la autoestima, motivación de logros y conductas responsables", explica la experta.