Cinco consejos científicos promovidos desde Harvard para criar a tu hijo

Según un estudio de la facultad de Educación de la casa de estudios, hay que enfocarse en la enseñanza de valores por sobre el éxito y o las buenas notas.

La crianza de los hijos es quizás una de las empresas más difíciles de la vida misma y para la cual no hay recetas preestablecidas. Por lo cual se adecua y muta según la realidad de cada familia en particular.

Ante esto la facultad de Educación de la Universidad de Harvard realizó un estudio que pone énfasis en la crianza de personas íntegras, en el cual los resultados se enfocan a promover los valores nobles como la amabilidad por sobre la competitividad.

Del estudio se pueden desprender los siguientes tópicos clave que te podrán ayudar en mayor o menor medida a la hora de poder lograr una crianza que te deje satisfecha al saber los bienes inmateriales que le estás legando a tu hijo.

Dar a tu hijo la oportunidad de equivocarse

En esta sociedad donde la competencia es una constante, vivimos bajo una permanente presión que poco margen nos deja al error, pero los niños no se deben manejar bajo estos conceptos.

Ellos no nacen con la habilidad innata para actuar amablemente, pero la pueden aprender rápidamente absorbiendo lo que los rodea. Situaciones cotidianas como ayudar a otro hijo con la tarea, puede marcar una gran diferencia a largo plazo.

Deben aprender a tener perspectiva

Según los investigadores los niños deben tener un gran "círculo de preocupación", esto quiere decir que deben aprender a escuchar a los demás, saber que existen otros puntos de vista y que nadie es dueño de la verdad absoluta.

Necesitan de modelos a seguir

Este punto no significa que los padres deben ser perfectos pero si deben trabajar en la empatía y demostrar preocupación y simpatía con el hijo. Debe haber una concordancia con lo que se enseña y que sea un ejemplo moral en este sentido.

El valor enseñado debe ser a medida de la actitud de quien se lo indica.

Ayuda a tu hijo a manejar los sentimientos destructivos

La vergüenza, la ira y los celos pueden anular la intención de ser amable. Tus hijos deben aprender a convivir con estos sentimientos que son normales, los cuales se pueden abordar de diferentes maneras según los investigadores: "Se debe ayudar a los niños a aprender cómo sopesar sus diversas responsabilidades con los demás y consigo mismos".

Los padres deben dejar de eludir las responsabilidades

Pese a que te preocupes por el estado moral de los niños, es difícil encontrar adultos que reconozcan que ellos podrían ser parte del problema. Los padres deben cuestionar los mensajes que están enviando, y preguntarse: ¿qué valores estoy promoviendo realmente?