Nutricionista advierte que este simple acto de los padres perjudica la salud de los niños ¡No lo hagas más!

Más allá de la prohibición que comenzó a regir esta semana y que impide que los quioscos escolares vendan productos “Altos en”, un especialista asegura que para prevenir la obesidad infantil es fundamental el apoyo de los padres.

No más sopaipillas, completos, queques, dulces ni bebidas azucaradas en el recreo. La nueva Ley 20.606 sobre la Composición Nutricional y su Publicidad prohíbe la venta de productos altos en nutrientes críticos en los quioscos de los colegios. Así, los productos que tengan una o más de las cuatro etiquetas de ‘Alto en’ no pueden ser comercializados en los pequeños negocios de establecimientos educacionales, los cuales a partir de esta semana sólo pueden vender alimentos sanos, como frutas, agua, jugos sin azúcar, huevos duros, ensaladas y leches descremadas sin azúcar adicional, entre otros.

“El no poder vender alimentos con los descriptores ‘Altos en’ en quioscos escolares obliga a tener productos más saludables a disposición de los niños, lo cual les puede ampliar su perspectiva en los alimentos que pueden consumir. No obstante, si los padres siguen enviado alimentos con los descriptores señalados en las colaciones de sus niños, no se generará este cambio positivo”, destaca Edmundo Rodríguez, docente de Nutrición y Dietética de la Universidad del Pacífico.

Según el especialista “la obesidad infantil es producida por diversos factores, como los horarios en que duermen los niños, la poca actividad física producto de muchas horas frente al televisor y la tablet, sumado a la alta cantidad de comida chatarra envasada como bebidas, jugos, galletas, pasteles, papas fritas, suflés u otros alimentos a los cuales tienen acceso, además de la gran cantidad de pan y alimentos chatarra preparados como completos, papas fritas y pizza. Por último, también influye en la obesidad infantil el desorden en los horarios de alimentación, como almuerzos en horarios que no corresponden, onces a las 8:00 de la noche o simplemente comer algo en cada recreo del colegio”, apunta Rodríguez.

Añade que “las colaciones deben darse solo cuando se pasan más de 4 horas sin comer, por lo que solo se debe enviar una colación al niño. La idea es que consuman alimentos bajos en azúcar y preferir frutas como colación. En caso de comprar alimentos envasados, solo enviar la porción indicada en el envase”.

Ejemplos de colaciones saludables

Aunque la Ley de Etiquetados ayuda a que los niños sólo tengan acceso a comprar productos saludables en los recreos, finalmente son los padres los encargados también de enviarles alimentos sin los disco pare “Alto en”.

Por ello, el docente de Nutrición y Dietética de la Universidad del Pacífico, Edmundo Rodríguez, recomienda la siguiente pauta semanal de colaciones para los pequeños escolares:

Lunes: Caja de leche (de preferencia descremada) con una fruta pequeña.
Martes: Medio pan de molde con jamón de pavo y verduras (tomate, lechuga y sin mayonesa).
Miércoles: Yogurt descremado con frutos secos (maní sin sal, almendras, nueces).
Jueves: Una caja de jugo (de preferencia light, si es mayor de 5 años) con un paquete pequeño de galletas de avena.
Viernes: Tutifruti sin azúcar o un yogurt (semidescremado) con ¼ de taza de cereales.