Todo lo que debes saber y hacer ante la sospecha de abuso sexual en un niño

La experta sostiene que el principal elemento preventivo es que los padres o adultos cercanos mantengan una actitud de escucha, credibilidad y respeto por lo que los niños comunican cotidianamente desde que son pequeños.

Uno de los temas que más preocupa a los padres es la seguridad de sus hijos, principalmente con los casos de abuso sexual. Al respecto, la docente de la Escuela de Psicología de la Universidad del Pacífico de Chile, Ximena Montero, indica que el principal elemento preventivo es que los padres o adultos cercanos mantengan una actitud de escucha, credibilidad y respeto por lo que los niños comunican cotidianamente desde que son pequeños.

 “Los niños, niñas y adolescentes deben sentir que los padres los van a apoyar, que pueden confiar en ellos si tienen dificultades, que los van a ayudar a resolver lo que los aqueja y que no serán castigados punitivamente o maltratados por lo que pueda ocurrirles o por sus errores”, explica.

La especialista enfatiza que ésa es la manera en que los niños, si llegan a ser víctimas de una situación de abuso, pueden acercarse y confiar este secreto a alguno de sus padres. “Hay que considerar que los niños y niñas temen que no se les crea, que se les culpe o castigue, o se pueden sentir responsables de los problemas que se puedan suscitar al develar una situación como ésta. Por ello, todo lo que se les diga ante una sospecha debe reforzar estas ideas: que se les cree, que se les protegerá, que no serán castigados y que la verdad los protege a todos, independiente de lo que esté sucediendo”, afirma.

Para iniciar la conversación, Montero aconseja asegurarle al niño el amor, la confianza y el apoyo incondicional. “Conviene mantenerse a la altura física del niño y niña, por ejemplo, invitarlo a tomar asiento, haciendo todo lo posible por ser empático y mantener una actitud tranquila. Hay que procurar que se sienta escuchado, acogido, creído y respetado a medida que va relatando los hechos”.

Considerando que este tipo de situaciones son muy delicadas, la docente detalla algunos consejos al minuto de enfrentar la conversación con un niño ante una sospecha de abuso sexual:

 Lo que hay que hacer:

  • Crea en lo que el niño, niña o adolescente dice.
  • Protéjalo.
  • Evite el contacto con quien sospecha del abuso.
  • Trasmítale que lo sucedido no ha sido su culpa.
  • Haga la denuncia.
  • Pida ayuda especializada a un equipo interdisciplinario.

Lo que no hay que hacer:

- Culpar al niño, niña o adolescente del abuso o de las consecuencias de su develación o denuncia. Se haya resistido o no, lo importante es no responsabilizarlo, incluso en los casos en los que el agresor ha logrado que colabore.

- Retarlo o castigarlo por lo sucedido. Nunca hay que abordar al niño con preguntas como: “¿Por qué no me lo dijiste antes? ¿Por qué dejaste que te lo hiciera? ¿Por qué no arrancaste, gritaste o le pegaste?”. Las víctimas nunca tienen la culpa. La culpa es siempre de quien agrede.

- Negar que el abuso ha ocurrido. No emitir frases como: “¿Eso que dices es cierto? ¿Estás diciendo la verdad? Es muy grave lo que dices, ¿sabes lo que pasaría si lo que dices es cierto? ¿Estás seguro? No es verdad, debes haberte confundido. No inventes esas cosas, no sabes lo que dices”.

- Mantenerlo en contacto con quien ha abusado o con quienes no le creen, puesto que pueden recibir presiones implícitas o explícitas para mantener silencio o retractarse.

- No interrumpir el relato. Si el niño o niña no quiere hablar, no lo presione. No haga preguntas innecesarias respecto a detalles. No enjuicie. No induzca el relato del niño con preguntas que le sugieran quién es el abusador o abusadora.